Nanoficción

Como cuenta cuentos, era un brillante consejero sin experiencia. No la necesitaba. Ya había barajado más de mil vidas en su propio corazón. 

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Mi vida, como una historia ya estructurada de lógica causa y efecto. El análisis me tienta a creer en el destino. Yo sólo creo en mí. 

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Cuando llegué a la frontera, marcado en polvo, decía: “Aún si llegara al mismo final tuyo, me quedaría.” Avancé. Nos conocimos de nuevo. 

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Ebria, la bestia extendió sus brazos, todos. Allá donde cayeron, distintas razas de humanidad nacieron.

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Mi pueblo clama querer comer lo que debería, beber el agua más pura. La súplica es tan grande e hiriente que un sólo Mesías no será suficiente.

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Si todo termina aquí entonces viviré la memoria hasta rabiarla. Aún ante la indiferencia del fin, en ella mis bosques vivirán buscando sol.  

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Exhalando angustia, las visiones comenzaron a esfumarse. Aquello que vio como un sendero de polvo, hoy era de oro. Inhaló fe ciega. Caminó.

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El silencio era la única medida de tiempo entre ambos rostros. Rozaron sus pieles, estalló su química interna. El abismo creció. 

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Sus espaldas se hicieron ajenas y frías. Luego, de lo que habían construido quedaron sólo nuevos fantasmas. Como amigos, se dijeron adiós. 

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Máquina se paralizó al sentir vida entre su mecanorgánico ser. Reaccionó al entender la muerte como un hecho ahora posible y real, para él.

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Nada les amenazaba desde las profundidades del inconsciente. Su único miedo, era encontrarse entre los umbrales de sus propios mitos internos.

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Terminando los créditos entendió que un estado superior a la vida, era el amor. Y no, no estaba enamorado, era sólo la magia del cine.

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¿A dónde voy si todas las puertas las cierro yo mismo? El ardiente y oculto deseo de mi corazón por no cambiar el rumbo de mi caminar.

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Nadie creía que Diablo vivía dentro de Jof hasta que a manera de falo disparó dentro de su propia mujer. Sangre de santa cubrió la pared.

Nanoficción

Cuando Paulina desapareció, se llevó algo más que fragmentos inconexos de película: las esperanzas de Juan por triunfar sobre sus fantasmas.